Trayectoria
Juan Orellana, artista plástico, curador de www.artedelmundo.org/www.artedelmundo.com.ar nace en Buenos Aires el 2 de agosto de 1956. Es artista visual multidisciplinario y docente.
Es egresado de la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano con título de maestro nacional de Dibujo, de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón como profesor nacional de Grabado y Escultura, y de la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova como profesor de Escultura. Desde 1989 ha repartido su actividad docente entre su atelier y diversas instituciones entre las que se destacan: Universidad de Palermo, y la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano en la que ocupa el cargo de Vicerrector.
Ha desarrollado a lo largo de su carrera numerosas actividades vinculadas con el arte desde la gestión cultural, la curaduría y la labor teórica.
Ha participado en numerosas exposiciones colectivas y ha realizado más de una treintena de exhibiciones individuales y colectivas, tanto a nivel nacional, como internacional en España, Italia, Alemania, Japón, China, EEUU, Canadá, Taiwán, Francia, Uruguay, México, Colombia, Cuba, etc.
Su obra se encuentra en diferentes colecciones privadas y públicas, Museo Eduardo Sívori, Museo Casa de Ricardo Rojas, Museo Botica del Ángel de Eduardo Bergara Leuman, Pinacoteca Luis León de los Santos, Museo Raúl Lozza, Bibliotecas: Palacio Pizurno, del Honorable Congreso de la Nación , Universidad de Palermo, Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano.
Durante 2008 trabajó en proyectos de creación e integración artística en la Dirección de Educación Artística del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires destinados a las Escuelas de Arte.
Ha obtenido importantes distinciones (galardones, premiios, becas, subsidios, etc.) en grabado y en dibujo y reconocimientos a la gestión educativa y cultural en función del proyecto de difusión cultural "Arte, Expresión, Arte" que dirige desde 1994.
Juan Orellana "Cultivador de formas (generador + creador) PRÓLOGO
Cuando entramos en contacto con la forma siempre tenemos una experiencia subjetiva, a veces exitante a veces estimulante, pero cuando contactamos con los grabados de Juan Orellana tocamos un borde, un pliegue donde se desmontan varias ideas a la vez, la primera y contundente, la de la densidad del sentido, donde podemos pensar en cruces, y sintagmas del mestizaje, esas formas visuales que conectan las caras de Boticelli con los personajes de Berni, pero esta vez, más directos, más "tuneados" por la cultura urbana de toda la región metropolitana de Buenos Aires, donde se mezclan los desaires de realidades hechas de complejidad y de superposiciones de capas que tienen datos románticos, trágicos, culturales, sociales, incluso capas donde aflora la vida barrial atormentada por la capa de la urbanización que todo lo puede.
Los mensajes son claros, nos hablan de los sujetos que emergen de entre esas capas, a veces dicen cosas tan simples, tan claras, que resulta increíble, la complejidad está detrás, está en el imaginario de este artista maravilloso, impregnado del flujo erórico, de la pulsión erótica con la que debería contar todo artista, todo realizador, todo autor.
Celebro esta explosión de vida, para después soportar lo tanático y volver a desplegar infinitamente el amor sobre la muerte, el color sobre la mano, y fundamentalmente el cuerpo sobre el espacio, sobres estas maravillosas especialidades que tiene Buenos Aires.
ALEJANDRO ABACA
Arquitecto/ Profesor/ Investigador FADU UBA
El regalo revelado
INSTALACIÓN
"Me levanté, fui a la galería, abrí la ventana y apareció una señora envuelta en un vestido dorado con reflejos naranjas, su reluciente sonrisa infunde profunda serenidad. Me miró y dijo sin hablar: “solo vine a visitarte” . Le pregunté si necesitaba algo y ella me contestó siempre sin emitir palabras.”no, sólo ofrecer dulces-. Después se fue mirándome hacia el norte, detrás el reflejo de un mar dulce”.
Así, el artista habla del encuentro con la señora en su sueño y así como una imagen icónica llena de misticismo se presenta frente a nuestros ojos.
El diseño bien definido del cuerpo de la mujer la coloca en el espacio donde ella no se impone, al contrario, así suspendida en el centro de los elementos geométricos parece custodiar el secreto de la armonía universal. Una armonía evidenciada desde la presencia de la integración de diferentes técnicas artísticas así como también el grabado, técnica usualmente considerada menor, asume una importancia imprescindible. Esto porque cada único elemento solo es comparado a la totalidad. Lo múltiple y el uno.
Examinando la producción anterior del artista se nota como la señora se desata y evoluciona con respecto a “Eva en el Paraíso” (…) Ambas apoyan sus manos en su vientre pero la primera trae un secreto todavía no revelado, la segunda lo revela dejando que de su vientre germine una flor. No admiramos más el rostro serio e impasible de Eva, que no casualmente encontramos en lo alto a la derecha de la instalación, pero invertido, sino una cara radiante que reanuda y exagera la expresión de las esculturas griegas arcaicas revelando una huella inolvidable de su sonrisa que trae como regalo, la serenidad.
BÁRBARA SIMARI
HISTORIADORA DEL ARTE
“UNIVERSIDAD LA SAPIENZA ” DE ROMA
Buenos Aires, Mayo 2010. |